Acceder

contacto

preguntas

¿Qué hay detrás de las personas inseguras?

Las inseguridades personales.

Causas, consecuencias y herramientas para gestionarlas.

La inseguridad en uno mismo se define como un complejo emocional, cognitivo y conductual que hace que la persona se sienta, se piense, y se comporte de manera insegura, afectando así a la opinión que tiene sobre sí mismo y sus capacidades.

Es una reacción emocional acompañada de malestar y tensión que se presenta generalmente asociada a situaciones de ámbito social y en la toma de decisiones.

El miedo y la vulnerabilidad hacen que el individuo inseguro no tenga una buena predisposición para enfrentarse a situaciones de incertidumbre porque no confía en sus propias capacidades, en sus propios criterios para tomar decisiones, ni en sus habilidades sociales ni en sus competencias personales.

Causas de las inseguridades

La inseguridad se debe a sentimientos, pensamientos y conductas que nos hacen desconfiar de nuestra capacidad para afrontar problemas o decisiones.

El sentimiento de seguridad o inseguridad no es innato, sino que se va construyendo a lo largo de nuestra vida. No se debe confundir con ciertos rasgos de personalidad como la extroversión (interés por la gente y por el mundo externo) o la introversión (interés por tu mundo interior, poco interés por relacionarte con la gente), la  ansiedad).

En cualquier caso, el origen del sentimiento de inseguridad se encuentra en la infancia y la adolescencia, etapas fundamentales para el desarrollo de la personalidad en las que el ambiente familiar tiene una gran influencia.

Las personas inseguras generalmente han sido educadas con estilos autoritarios, exigentes o excesivamente protectores, donde las decisiones la tomaban unilateralmente aquellos que ejercían la autoridad y se criticaban o se castigaban las conductas o pensamientos que se salían de esa norma.

La necesidad de ser aceptado por sus grupos de referencia (familia, compañeros, amigos, etcétera) hace que ese niño o adolescente acate las ideas de los demás en lugar de formarse opiniones propias. Esto le impide aprender a resolver problemas y probar los efectos de su seguridad. Así comienza a formarse una persona insegura.

Por lo general, estas conductas se mantienen hasta la edad adulta, donde el individuo ya autónomo, ante la situación de tener que tomar decisiones, afrontar nuevos retos, o enfrentarse a algo nuevo, decide estancarse en su zona de confort en la que se siente seguro y protegido (porque lo que ya conoce sabe hacerlo solo y eso le da seguridad.

Evitar el problema solo es una solución a corto plazo, ya que permite que se alivie su malestar ante la necesidad de decidir o de enfrentar una situación desconocida (por ejemplo: cambiar de trabajo, mudarse de casa o terminar una relación); pero a largo plazo, no actuar intensifica su sentimiento de inseguridad porque no le permite desarrollar habilidades para afrontar sus miedos y tomar decisiones.

Consecuencias de las inseguridades

La falta de seguridad en uno mismo trae aparejado un amplio abanico de emociones negativas que sumergen a la persona en un círculo vicioso, ya que incrementan el sentimiento de inseguridad.

 

La ansiedad, la tristeza, el enfado con uno mismo, la culpa o la vergüenza hacen que la autoestima de la persona insegura vaya mermando cada vez más. Y si estas emociones alcanzan una intensidad importante, duran demasiado o son muy frecuentes, pueden causar trastornos de ansiedad o síntomas depresivos.

 

Esto repercute en los diferentes ámbitos de la vida de la persona insegura, ya que sus opciones se van limitando y deja escapar oportunidades y personas valiosas, en muchos casos en forma consciente, lo que aumenta aún más su malestar emocional.

 

Características y síntomas de una persona insegura

Toda emoción surge de los pensamientos.  A nivel cognitivo, la persona insegura piensa o se dice cosas que la paralizan: “tú no puedes/sabes”, “no eres capaz o no estás preparado para”, “otros lo hacen mejor que tú”, “mejor pregúntale a …”, “si me equivoco las consecuencias serán horribles”.

A partir de ese diálogo interior, el sujeto lleva a cabo comportamientos de evitación o escape de los problemas. Es decir, niega la existencia de éstos, no los afronta y deriva su resolución a otros, o los acaba enfrentando con unos niveles de ansiedad muy elevados.

 Características y síntomas de una persona insegura:

  • Incapacidad para tomar decisiones por miedo a equivocarse.
  • Pensamientos obsesivos sobre la valía y capacidades personales para resolver problemas.
  • Considerar más acertadas las opiniones y las percepciones de los demás que las propias.
  • Dudas constantes sobre diferentes aspectos de la vida.
  • No aceptan críticas de los demás y las compensan mostrando sus logros personales para evitar la culpa.
  • Necesitan tener todo bajo control, por eso les gusta planificar el futuro cuidando cada detalle.
  • Son personas ansiosas, porque esa necesidad de planificar los lleva a vivir enfocados mayormente en el futuro.
  • Cuando las cosas no ocurren como esperaban o algo se sale de control, es cuando más los invade la inseguridad y pueden manifestar crisis de nervios o de ansiedad.
  • Pueden proyectar su inseguridad en las personas que los rodean, haciendo que sus amigos, parejas, familiares se sientan inseguros.
  • Son desconfiados: como no confían en ellos mismos, tampoco pueden confiar en los demás.
  • Necesitan de la aprobación y el elogio de los demás para sentirse seguros, porque no valoran  sus propios recursos.

Recursos para gestionar la inseguridad

Con la seguridad no se nace, sino que es una característica que se adquiere y se desarrolla a lo largo de la vida.

 

Todo lo que se aprende se puede desaprender, o ser reemplazados por nuevos aprendizajes que sustituyan las conductas erróneas.

Por eso quiero darte 3 claves para que puedas aprender a desarrollar tu seguridad personal:

  • Auto-indagarte: explorar tu mundo interior es el primer paso para hacerte consciente de tus pensamientos. ¿Qué te dices en ese momento de estrés? Ese diálogo interno es clave para detectar creencias inconscientes que te llevan a experimentar esa
  • Desarmar tus creencias: una vez conscientes, las creencias pueden desafiarse con la experiencia. Demuéstrate a ti mismo que los que piensas de ti no es verdad y simplemente, la próxima vez que temas enfrentar una decisión, ¡házlo! Verás lo bien que se siente darte cuenta de lo que eres capaz.
  • Empoderarte: cuando superas ese desafío, esa vieja creencia que disparaba tu inseguridad da lugar a una nueva, que te empodera y te abre la puerta a nuevas oportunidades.

Ahora que ya sabes reconocer si eres una persona insegura y tienes las herramientas para cambiarlo, déjame tu comentario sobre tu experiencia personal.

Si te ha gustado, ¡compártelo!

Facebook
WhatsApp
Skype
Email

Todos nuestros cursos

También te puede interesar: