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Cómo potenciar la creatividad

¿Te faltan ideas brillantes?… ¡Creativízate!

Las escuelas matan la creatividad. Así de duro se muestra el prestigioso educador Ken Robinson cuando habla en sus brillantes conferencias sobre cómo está estructurado el sistema educativo a nivel mundial. Para Robinson el problema radica en la pocas posibilidades que se otorgan a los niños a la hora de encontrar sus pequeñas pasiones que puedan determinar un futuro brillante y creativo en el campo en el que más destacan.

Pero esta situación para los que ya hemos pasado por la escuela también es reversible. ¿Es posible ser creativo o aprender a serlo? Desde luego que sí. Es evidente que hay personas que ya destacan o tienen un importante camino recorrido en este aspecto, pero si eres de los que todavía te sorprenden las películas donde el malo es el sheriff o el mayordomo, respondes al teléfono con un ‘digamelón’ o tu idea de negocio es montar un videoclub o una tienda de sellos, la necesidad de darle un empujón a tu creatividad pasa de necesaria a urgente.

Potenciar la creatividad no es útil solo para estos casos más cómicos que reales, sino para todo tipo de persona y ámbito vital. Creatividad no es sólo invocar a las musas en un momento de inspiración determinado, creatividad es una forma constante de conjugar un pensamiento lógico con una solución diferente, por lo que crear también es saber cómo solucionar problemas tanto en el trabajo como en casa de manera especial. Se trata, en definitiva, de lograr ese punto de transgresión sano, sin saltos sin red y trabajado, muy trabajado.

El pensamiento lateral

Hace años un anuncio de neumáticos aseguraba que la potencia sin control no sirve de nada. Pues bien, en el campo de la creatividad el control también es necesario. Para el creador de la teoría del pensamiento lateral, Edward de Bono, el pensamiento habitual de las personas es el lógico o vertical pero, “éste si bien es eficaz, resulta incompleto. El pensamiento lógico, selectivo por naturaleza ha de completarse con las cualidades creativas del pensamiento lateral”.

Ahora bien, ¿qué es exactamente el pensamiento lateral? No, no es tan sencillo como ponerse a pensar tumbado en la cama. El pensamiento lateral está íntimamente relacionado con los procesos mentales de la perspicacia, la creatividad y el ingenio. Se trata de una forma de aplicar la mente a un tema o un problema dado con una finalidad: crear nuevas ideas. Estas nuevas ideas son los factores que producen el cambio y el progreso en todos los campos, ya sea en la empresa, la ciencia, el arte, la política o la felicidad personal.

Habituarse a pensar de forma lateral y no lógica es un proceso laborioso. De Bono propone en su libro ‘El pensamiento lateral. Manual de creatividad’ varios ejemplos para empezar a familiarizarse con una forma distinta de razonar. ¿Te atreves a pensar diferente con estos tres ejemplos?

  1. Un jardinero recibe instrucciones para plantar cuatro árboles de modo que cada uno de ellos se halle a la misma distancia que los otros tres. ¿Cómo lo hará?
  1. Un hombre trabaja empleado en una oficina situada en un altísimo bloque de despachos. Cada mañana entra en el ascensor en la planta baja, aprieta el botón del décimo piso, sale y el resto del trayecto hasta el decimoquinto piso lo hace a pie. Al terminar la jornada coge el ascensor en la decimoquinta y baja hasta la planta baja. ¿Cuál es la razón de tan extraño comportamiento?
  1. Cinco hombres van juntos por el campo. Empieza a llover. Cuatro corren para no mojarse y el otro no. Sin embargo es el único que no se moja y los cinco llegan a la vez a su destino. ¿Por qué?

Soluciones:

  1. Nuestra mente tiende a pensar que los árboles han de plantarse en terreno llano. Pero si se prescinde de ese supuesto, podemos llegar a una conclusión acertada: Un árbol se planta en la cima de un montículo y los otros tres a su alrededor de manera equidistante entre sí. También puede plantarse uno en el fondo de una depresión y los otros también a su alrededor de su perímetro.
  1. Según De Bono, las respuestas más típicas para este problema son las que hacen referencia a que el hombre quería hacer gimnasia, que quería ver las vistas o que quería que la gente pensara que trabaja en el décimo piso… Lo cierto es que el individuo hacía eso porque era tan bajo que no llegaba al botón quince. Sólo llegaba hasta el décimo y por eso realizaba esa extraña maniobra.
  1. En este caso nuestra mente tiende a pensar en cinco hombres vivos. Pero se trata de cuatro hombres que transportan un ataúd con un fallecido dentro, el único que no se moja (aunque ya no le preocupe mucho).

Si has llegado a una conclusión lateral, ¡enhorabuena!, estás más cerca de la creatividad que el resto. Si no lo has conseguido, no desesperes, se trata de tres sencillos ejemplos que sirven para empezar a entrenar la mente a la hora de pensar diferente al resto.

El fin de este tipo de problemas no es otro que el de darnos cuenta que aceptar una serie de parámetros o supuestos como verdaderos a priori, no hacen más que complicar las soluciones hasta volverlas difíciles o imposibles. El pensamiento lateral puede con lo imposible y está en tu mano… o en tu cabeza convertirte poco a poco en una persona creativa.

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