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Buscar la felicidad a través del éxito

Buscar la felicidad es algo inherente al ser humano, pero en nuestra sociedad muchas veces se tiene la idea de que el éxito conduce a la felicidad. Herman Cain, un ejecutivo y político estadounidense, afirmó que “El éxito no es la llave de la felicidad, la felicidad es la llave del éxito. Si amas lo que haces, vas a ser exitoso”. Aún así, muchas personas continúan equiparando el éxito con la felicidad y piensan que si logran ser exitosos, también serán felices. Sin embargo, en los últimos años se han realizado numerosos estudios en el área de la Psicología que demuestran que el éxito no es el camino hacia la felicidad.

La trampa del éxito

Si nos limitamos a la acepción literal de la palabra éxito, veremos que se refiere a terminar de manera satisfactoria un negocio o actividad. No obstante, en los últimos años este significado se ha desvirtuado identificándolo con el poder y los logros en el ámbito económico y social. Por tanto, el éxito ha pasado a ser una vara con la cual medimos nuestro valor personal y a la cual supeditamos nuestra felicidad.

Esta manera de comprender el éxito genera muchísimos problemas, como darle demasiada importancia a los resultados que deseamos obtener olvidándonos del proceso. De esta forma, en vez de disfrutar cada jornada, estamos constantemente preocupados por lo que tenemos que hacer para alcanzar ese objetivo. Sobra decir que se trata de un estilo de vida muy estresante que, si arrastramos durante años, incluso puede dar pie a numerosas enfermedades.

Por si fuera poco, el éxito esconde otra trampa en la cual suelen caer muchas personas: al no tener claro qué es el éxito para ellas, asumen el concepto que ha construido la sociedad. De esta manera pueden pasar toda su vida persiguiendo un objetivo que no es el suyo y, si no lo consiguen, su autoestima y autoconfianza se ven severamente dañadas. Al contrario, si logran alcanzar su meta pero esta no les reporta el grado de satisfacción o felicidad añorado, se deprimen y pierden el sentido de la vida.

En realidad, buscar la felicidad persiguiendo el concepto de éxito que impone la sociedad a menudo implica pagar un precio demasiado alto, ya que, además del esfuerzo y el desgaste que conlleva, también tenemos que sacrificar muchísimo tiempo de calidad que podemos invertir en realizar esas actividades que nos apasionan o en compartir con las personas que amamos.

El dinero no hace la felicidad

En los últimos años se han desarrollado varias investigaciones en el ámbito de la Psicología que nos demuestran que el poder y el dinero, los indicadores más clásicos del éxito, no son una garantía para ser felices. Uno de los estudios más interesantes se realizó en la Universidad de Liege, en Bélgica. Estos psicólogos reclutaron a 374 personas, algunos ocupaban puestos de limpieza y tenían un nivel de vida muy moderado mientras que otros ocupaban puestos directivos y podía afirmarse que habían alcanzado el éxito desde el punto de vista social y económico.

A continuación, a algunas personas se les presentó una fotografía del dinero y se les pidió que llenasen unos cuestionarios en los cuales se evaluaba su capacidad para disfrutar de diferentes experiencias placenteras. Así se pudo apreciar que las personas más exitosas reportaban disfrutar menos de las experiencias, sobre todo cuando se activaba el recordatorio de la riqueza. Estos resultados han sido respaldados por otras investigaciones y en base a ellos se ha elaborado la teoría de que la activación de recuerdos vinculados al poder y el dinero inhibe nuestra capacidad para disfrutar plenamente de los pequeños placeres de la vida.

Recuerda que la clave para ser felices no radica en perseguir el éxito. Harás mejor en buscar la felicidad viviendo plenamente el presente y disfrutando de cada momento. Adoptar esta actitud mejorará tus relaciones interpersonales, te alejará del estrés, potenciará tu creatividad y, como consecuencia, trabajarás mejor y obtendrás los frutos profesionales que deseas. A modo de conclusión, os dejo con una frase en mi opinión completamente acertada del mejor chef del mundo:“No busques el éxito, busca la felicidad, porque si buscas ésta última, los éxitos vendrán solos”. Ferrán Adriá.

Referencia bibliográfica:

Quoidbach, J. et. Al. (2010) Money giveth, money taketh away: the dual effect of wealth on happiness. Psychological Science; 21(6): 759-63.

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