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¿Cómo podemos hacer posible el cambio en nuestras vidas?

Muchas veces sabemos QUÉ debemos cambiar de nuestras conductas y de nuestros patrones pero hacer que este cambio sea factible y real es a menudo una tarea infructuosa y frustrante.
¿Cómo podemos hacer posible el cambio a nuestras vidas?

Pues comprendiendo cuales son las resistencias inconscientes que se oponen al cambio y aplicando una actitud y un método que las traiga a la conciencia para poder pactar con ellas.
Ante una decisión interna de cambio nos podemos encontrar con diferentes FASES.

La primera y más usual es la fase de NEGACIÓN Y RESISTENCIA.
En esta fase, por mucho que queramos cambiar, internamente estamos cerrados, ya que sospechamos que en el proceso de cambio perderemos algo a lo cual estamos actualmente aferrados o sencillamente porque desconocemos el resultado y eso nos llena de incertidumbre…por tanto SABOTEAMOS INCONSCIENTEMENTE NUESTRO PROCESO DE CAMBIO.
¿Que nos hace falta por salir de este punto muerto?

La segunda fase: promover la CURIOSIDAD y el énfasis en LA EXPLORACIÓN. En esta fase debemos ser valientes y atrevernos a abrirnos a nuevas propuestas o nuevas maneras de hacer que pueden conducir al cambio.
No mirar el cambio con miedo o como una amenaza sino con curiosidad y motivación hacia esta exploración y nueva experiencia. Aquí se produce un cambio importante a nivel mental y, si nos atrevemos a adentrarnos en esta apasionante experiencia, se producirá un conocimiento que nos pedirá compromiso.

Y esta es la última fase, EL COMPROMISO con aquello que hemos descubierto. En esta fase debemos ser conscientes de los primeros pequeños resultados que obtenemos porque serán los que nos motivarán a seguir adelante. Aquí empieza a producirse el verdadero cambio.

¿Qué ACTITUD nos ayudará a hacer posible este proceso y vencer esta resistencia interna o en definitiva este miedo a la incertidumbre que provoca el cambio?

SER POSITIVOS. Sentir seguridad y confianza y pensar que aun cuando la vida es compleja, nos ofrece un montón de oportunidades. Mirar el mundo no como un obstáculo sino como un reto y confiar en que un mismo es capaz de afrontar este reto.
ESTAR ENFOCADO, es decir, tener una visión clara de lo que se quiere conseguir y priorizar cuales des los objetivos que queremos conseguir son los esenciales para nuestra felicidad.
SER FLEXIBLES y saber responder a la incertidumbre generando opciones y posibilidades y también confiando en los otros a través de su apoyo y ayuda.SER ORGANIZADOS y aprender a desarrollar estructuras para manejar el desorden y la ambigüedad.
Y sobre todo, SER PROACTIVOS Y COMPROMETIDOS con el camino del cambio, más que tener una actitud defensiva o temerosa ante él. El ser proactivos nos hace más asertivos y más valientes, porque el hecho de responsabilizarnos de un compromiso personal nos vuelve más seguros, nos sube la autoestima y nos conecta con nuestro poder personal.

Una vez tenemos clara cual es la actitud debemos seguir, ¿qué PASOS PRÁCTICOS podemos seguir para hacer posible el cambio?

– Saber cuales son los puntos negativos y los miedos que nos provoca el cambio y convertirlos en positivos.

– Cambiar cosas de nuestro entorno que nos recuerdan la manera como funcionábamos en el pasado.
– Estar enfocados hacia el futuro y no hacia el pasado.

– Practicar tres nuevas respuestas y promover un deseo que generen cambio.

– Hacer una lista personal de los pasos que creemos necesarios por conseguir el cambio y no saltarnos ni un solo paso.

– Y sobre todo, celebrar los pequeños triunfos de cada paso.

En fin, si vemos el proceso de cambio como una aventura y no como una amenaza, lo más probable que es empecemos a sentirnos motivados por adentrarnos de manera comprometida en esta aventura.

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